Los adolescentes estadounidenses se enfrentan a riesgos laborales sin protección

Una gran proporción de adolescentes que trabajan en Estados Unidos se enfrentan a riesgos térmicos, químicos y auditivos en el trabajo, sin contar la mayoría de ellos con los equipos de protección adecuados.
Los riesgos existen incluso en los comercios de venta minorista, generalmente considerados seguros.
El Centro de Investigación de Prevención de Lesiones de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, evaluó recientemente los peligros laborales con los que se enfrentaron 866 adolescentes durante dos meses. Dos tercios de los participantes, de entre 14 y 17 años, habían trabajado en venta minorista y un tercio en el área de servicios.
El 55% de los adolescentes mencionó el riesgo de sufrir quemaduras en el manejo de líquidos, grasa ó superficies calientes.
Otro 54% señaló la exposición a riesgos químicos como vapores, olores ó humo, así como sustancias inflamables ó explosivas, como la nafta, pesticidas, herbicidas ó insecticidas.
El 67% de los participantes dijo que su trabajo incluía una exposición a ruido muy alto y contínuo.
Un 8% indicó que estaban expuestos a riesgos biológicos, como agujas contaminadas, derivados de sangre ó desperdicios hospitalarios.
Algunos de los adolescentes usaba un equipo de protección individual: el rango oscilaba entre el 17% de protección auditiva y el 35% de protección contra la exposición a peligros químicos.
El director de la investigación señalaba en el estudio que “los padres deberían educar a sus hijos para informar en sus trabajos sobre los peligros existentes y reclamar el uso de equipos de protección y recordarles a los empleadores de sus hijos que deben proporcionarles a los adolescentes la protección adecuada para trabajar“.
Los empleadores deben asegurar a los trabajadores jóvenes el acceso a los equipos personales de protección y su uso adecuado.
FUENTE: American Journal of Industrial Medicine.
Es importantísima la formación en todos los niveles: trabajadores, empresarios, padres e hijos. Cuanta mayor información y mayor incorporación de la cultura preventiva a nuestra vida cotidiana, desde edades muy tempranas, mejor podremos proteger la vida y la salud. Se deben conocer los riesgos, saber como protegerse cuando se han detectado y medido, y conocer el uso correcto de los equipos de protección.
Martes, Octubre 21st, 2008
