Apuntes de Seguridad en el Reino Unido
Aunque las prescripciones normativas tienden desde hace tiempo hacia la armonización europea el camino es largo, y todavía existen diferencias (a veces grandes) entre los distintos países de la Unión Europea en cuanto a Seguridad contra Incendios y Prevención de Riesgos Laborales. Más aún, como pasa con muchas otras cosas, podemos verlas con respecto al Reino Unido, unas en sentido más favorable y otras menos.
De momento en toda Gran Bretaña se aprecia mucha mayor presencia de Instalaciones de detección automática de incendios y de extinción mediante rociadores de agua, en todo tipo de edificios y establecimientos, tanto de gran tamaño como pequeños locales, protegiendo todas las zonas, incluso baños y lavabos, algo que, al menos en España, no se suele contemplar tanto.
La columna seca también está muy generalizada en los edificios, aunque no sean de gran altura, con tomas y conexiones diferenciadas de las existentes en otros países. Unas veces aparecen las tomas empotradas y protegidas por armario y otras están al aire, pero todas ellas de aspecto bastante robusto. En las tomas de planta, sobre todo en los edificios de pública concurrencia, suelen disponerse en las zonas limítrofes pulsadores de alarma de incendios y/ó de accionamiento y parada de los sistemas de evacuación de humos, como se puede ver en la fotografía que corresponde a un hotel inglés.
Se le da mucha importancia a la evacuación de personas con movilidad reducida en caso de emergencia, como puede ser el caso de ancianos, personas enfermas y niños pequeños. Está bastante implantado, por ejemplo, que en muchos hoteles en el momento del registro de clientes éstos indiquen si necesitarían algún tipo de ayuda en caso de evacuación de emergencia, y la existencia de puntos de refugio para las personas que precisen de esa ayuda, con señalización de instrucciones y habilitación de sillas especiales para evacuación por escaleras. Un ejemplo lo podemos ver en la siguiente fotografía.
Sin embargo adolece mucho la sectorización de los edificios, sobre todo teniendo en cuenta el uso de materiales altamente combustibles en la construcción y decoración: están muy generalizados los suelos de madera forrados de moqueta, revestimientos de madera y tapizado ó papel en las paredes, puertas de madera batientes, etc. El caso de las puertas es bastante llamativo, ya que las que se ven normalmente con la indicación de que deben permanecer cerradas en caso de incendio (el rótulo sí que lo lleven prácticamente todas) son de madera y de tipo batiente, pudiéndose abrir en ambos sentidos, y no sólo en el del sentido de la evacuación.
Un punto muy favorable es la instalación eléctrica tradicional británica, con enchufes de distintas tensiones según el uso para el que estén pensados, lo cual también se aplica a los adaptadores que necesitan los extranjeros, que los hay disponibles de distintas calidades y fusibles según el tipo de aparato eléctrico que se pretenda conectar. Además, como medida de seguridad doméstica, todos los enchufes y muchos interruptores de luz suelen incorporar un pequeño interruptor de on/off, que en el caso de seguridad infantil ayuda a evitar accidentes por electrocución.
En cuanto a Prevención de Riesgos Laborales es curioso y muy positivo ver la importancia que se da a la protección anticaídas para trabajos de altura, con dispositivos en el exterior y en el interior de edificios y monumentos, muchas veces incorporados como un elemento más a las propias estructuras para la realización de trabajos de limpieza y mantenimiento. Esto es algo que falta muchísimo en España, en donde no se tienen muy en cuenta estos sistemas en el diseño y construcción de un edificio, no tanto para su uso durante el levantamiento del mismo, en donde necesariamente tienen que existir si hay riesgos de caída, sino para su permanencia durante la vida del establecimiento. Pero parece que cuando se diseñan priman más otros motivos, como el estético, y nadie debe pensar en esos momentos que los lucernarios y ventanas se ensucian y hay que limpiarlos, muchísimas veces con gran riesgo, ó que hay que realizar mantenimientos y reparaciones de tejados, antenas, rótulos ó placas solares.
Como decimos, es grato para un profesional de la prevención encontrarse, por ejemplo, con anclajes para sistemas anticaídas en techos de habitaciones y suelos de zonas comunes junto a las ventanas y vidrieras de algunos hoteles, con evidencias de certificación y comprobaciones para su uso, como el que se puede ver en la fotografía de un hotel en Escocia.
Dentro de los aspectos que se podrían considerar más negativos ó deficientes, al menos según la costumbre y normativa española, se echa en falta una mayor existencia de Bocas de Incendio Equipadas (mangueras), y la antigüedad y falta de homogeneidad de las existentes. Se intuye en este sentido que las normas de mantenimiento son algo diferentes, en parte (suponemos) a que el mercado de la seguridad parece muy copado por pocas empresas autorizadas.
Los extintores existentes, unas veces en gran cantidad y otras parecen más escasos, son de Agua, de Espuma y de CO2, siendo muy pocos los que se pueden encontrar de polvo. Lo que sí prolifera, especialmente en algunos lugares monumentales y artísticos, son las mantas ignífugas como elemento de extinción de incendios para proteger determinados objetos y lugares.
Como curiosidad completamos este post con las siguientes fotografías:
Extintor alemán de un vehículo que forma parte del “botín de guerra” que se expone en un museo militar de Edimburgo
Estatua de un Bombero en una vía pública de Glasgow, perfectamente equipado con el traje de intervención, botas, guantes, casco, linterna y Equipo de Respiración Autónomo
Una señal de suelo de advertencia de peligro por “existencia de fantasmas” en las legendarias calles de Edimburgo.
Viernes, Agosto 27th, 2010






